La presentación perfecta de 60 segundos

Tu presentación de 60 segundos no es un discurso de ventas.
Es una forma de ayudar a los demás:

  • Entiende lo que haces

  • Reconoce a quienes ayudas

  • Descubre cómo pueden ayudarte

ESTRUCTURA SENCILLA

(SÍGUELO SIEMPRE)

1. Quién eres (5-10 segundos)

Empieza por tu nombre y tu empresa.

👉 «Hola, me llamo [Nombre] y dirijo [Nombre de la empresa]».

2. A qué te dedicas (10-15 segundos)

Explica de forma clara y sencilla lo que ofreces.

👉 «Ayudo a [tipo de cliente] a [resolver este problema / conseguir este resultado]».

Evita el lenguaje técnico. Exprésate de forma clara y sencilla.

3. A quién ayudas (10-15 segundos)

Sé concreto. Esto ayuda a los demás a identificar oportunidades.

👉 «Normalmente trabajo con [público o sector específico]».

4. Ejemplo o resultado (opcional, pero muy eficaz: 10-15 segundos)

Pon un ejemplo rápido y real.

👉 «Por ejemplo, hace poco ayudé a [tipo de cliente] a [resultado].»

5. Lo que buscas (10-15 segundos)

Esta es la parte más importante.

👉 «Ahora mismo, estoy buscando entrar en contacto con [tipo de personas / oportunidades]».

También puedes solicitar:

  • Presentaciones

  • Colaboraciones

  • Personas de contacto específicas

Ejemplo completo (sólido y equilibrado)

«Hola, soy Sarah y dirijo una consultoría empresarial aquí en Mallorca.
Ayudo a los propietarios de pequeñas empresas a mejorar sus operaciones y a optimizar su forma de trabajar, para que puedan crecer sin sentirse abrumados.

Trabajo principalmente con empresas del sector servicios y con fundadores que están en fase de expansión.

Por ejemplo, hace poco ayudé a un cliente a reestructurar sus procesos, lo que le permitió ahorrar más de 10 horas a la semana.

«En estos momentos, me encantaría ponerme en contacto con empresarios que sientan que están haciendo demasiado por su cuenta, o con cualquiera que conozca a alguien en esa situación».

¿Qué hace que una introducción sea excelente?

✔ Claro y fácil de entender
✔ Específico (no demasiado general)
✔ Natural y coloquial
✔ Centrado en ayudar, no en vender
✔ Incluye lo que estás buscando

Qué hay que evitar

✘ Enumerar demasiados servicios
✘ Utilizar un lenguaje técnico o poco claro
✘ Hablar demasiado rápido
✘ Intentar «vender»
✘ Ser demasiado impreciso («Ayudo a todo el mundo»)

Una fórmula fácil de recordar

Quién eres → A qué te dedicas → A quién ayudas → Ejemplo → Qué necesitas

Consejo final

Si la gente te entiende, podrá ayudarte.
Si no te entiende, no podrá hacerlo.

La claridad genera oportunidades. 

Anterior
Anterior

Cómo establecer contactos de forma eficaz con empresarios de Mallorca